Memorias
Inteligente, brillante, buena amiga, consejera, graciosa, amable, respetada, amada, hermosa, perfecta…
Así era ella, así la veían todos, así se sentía, así vivía entre la mas grande y absoluta adoración, porque en realidad lo era, ella era como una diosa a la cual todos rendían pleitesía, con un maravilloso don, la humildad y la gracia de su ser.
Pero eso fue hace ya al menos 35 años, ahora nada de eso queda aquí, ¿a donde se fue la belleza, adonde se fueron los amigos, a donde se fue la inteligencia, a donde se fueron todas esas cosas hermosas de la juventud? La hermosa diosa se convirtió en la mas indefensa mortal, la adoración se resumió a lo que buenamente sus inútiles hijos pudieran expresarle con un simple “que hubo” o un “adiós”, su gracia se redujo a lo poco pastoso que quedara su arroz y su humildad a todas las veces que tuvo que agachar la cabeza ante su esposo.
Ahí estaba ella, pensando en todo esto, sentada sola en el comedor de la casa, con lagrimas en sus ojos, bebiendo leves y espaciados sorbos de un aguoso jugo de tomate de árbol con sus manos ya manchadas y arrugadas.
¿Cuándo sucedió esto? ¿Qué paso? ¿Cómo paso? Eran preguntas que frecuentemente pasaban en ese instante por su cabeza y desprendían lagrimas de sus ojos. Su mente recorría su esplendoroso pasado y deseaba mas que nunca volver a ver a sus amigos de la juventud, ¿Cómo estarían Gloria, Pacho, Lucia, y Fercho? ¿Cómo estaría Marcos? El buen Marcos que la amó sin reservas, que dio su vida por ella, que vivió a su lado momentos inolvidables, que ella también amó con la locura que solo un joven sabe profesar, que hizo sentir en ella cosas inolvidables que nunca volvieron, que ella dejó, porque no le podía asegurar un futuro…
La vida se tornaba mas desesperante cada día, al ser ella un paño de lagrimas en el que todos limpian sus mocos, un paredón de quejas, una esponja absorbente de todo el odio del mundo.
Sus sueños eran ya sueños rotos, ella quería que sus hijos salieran adelante, que fueran responsables, que alzaran vuelo pronto, pero lo único que logro con sus buenos tratos hacia ellos fue un carácter débil que ellos sabían aprovechar muy bien al quedarse en casa viendo la televisión por 15 horas seguidas lo cual les dejaba unas, según ellos, escasas 9 horas para dormir. Ella quería vivir una vejez tranquila con su esposo, lejos de todo, en una pequeña casa con una huerta, era todo lo que quería pero su esposo tuvo que trabajar algunos años de mas para poder sostener a esos frutos de su amor que mas bien parecían parásitos. Mas años de trabajo, años que no pasan en vano, los dolores llegan, el mal genio los acompaña y la relación comenzó a derrumbarse poco a poco hasta el momento que tan solo se hablaban para pelear.
Su dolor en el brazo derecho a duras penas le permitía lavar los platos sucios y los platos sucios a duras penas le permitían salir de casa lo cual era un poco alentador, pero sentarse sola, sin amigos, sin alguien con quien conversar de algo que no fuera de la rutina de trabajo, de el gruñón jefe de su esposo, de lo mal que cocinaba últimamente no era nada alentador, así que volvía a su hogar donde el televisor que veía en sus ratos libres le mostraba un mundo desconocido y lo único que debía esperar era que comenzara la telenovela de las 8, su único momento deseado y tal vez lo único por lo que valía la pena soportar todo un día.
Así continuaba sola, pensando, hasta que un ruido la saco de su mente, los chillidos de el perro de la casa que le indicaban que ya era hora de su corto paseo. Como siempre ella le puso la correa al perro tomó las llaves y salio de su casa.
Después de algunos minutos de caminar se topo como siempre con la portería de la unidad donde vivía, pero ese día quiso salir, y lo hizo. Caminó, caminó, caminó caminó varias calles que ya eran conocidas para ella, mas no para el animal, hasta que se topó con el borde de la ciudad y pensó, mas no tardo en decidir dar su primer paso hacia lo desconocido y esta fue la ultima vez que ella y su perro fueron vistos por esos lares.


parcerito.. excelente viejo… ud si sabe como es, logró darle un buen final, y eso para mi basta…
se ve que los sentimientos nos mueven parce, good, siga así y haremos el guión q nos llevará a la fama pronto, jajajajaja…
dale q vos podes, y se que lo seguiras haciendo demasiado bien…
pelao, esta exelente. me hizo pensar mucho en mi mamá.
que rico contar con tanto talento del que empaparse.
lo felicito de verdad. ni se le ocurra dejar de escribir!!!!!
bien, buen ritmo y tono, algunas palabras atravesadas pero nada mas.
Huy mostro! without words!